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Para muchos venezolanos la idea de que el gobierno nacional esté tomando el control total sobre el estado, se está haciendo evidente con cada nueva disposición, cambio y reforma. El miedo a un estado totalitario se hace presente. Aunque existen aquellos hombres que no se acobardan por razón de lo que ven, sino por el contrario tienen la idea clara y la decisión de luchar por la democracia del país.
“Estamos viendo una desestabilización muy peligrosa de la economía en la cual el estado ha venido tomando sostenida y gradualmente los principales activos de la economía ya que en la medida que el estado adquiera más poder en esa misma medida la sociedad pierde capacidad de representación y capacidad de decisión porque el estado empieza a abarcarlo todo hay controles de todo tipo de precios, de cambios, no se pueden usar las divisas, la moneda no vale nada”, estas fueron las palabras del economista José Guerra, minutos antes de comenzar una conferencia dirigida al sector tachirense.
Para Guerra existe “un conjunto de leyes y de normas que en lugar de facilitar la solución a la crisis y a los problemas, lo que hacen es complicar la situación” y que coloca día tras día a la economía venezolana en picada. Como la reforma de la Ley de Ilícitos Cambiarios, que faculta al Banco Central de Venezuela como ente único y exclusivo para el manejo de los ilícitos cambiarios, el mercado de divisas o de títulos valores que tenga por objeto la liquidación de las mismas. Medidas estas, que influyen en la idea del venezolano de “poensar en comprar dólares, euros y otra moneda”, sumado a ello un estado de “desestabilización” y devaluación.
REFORMAS QUE NO FACILITAN SOLUCIONES
También aseguró que la ley de Ilícitos Cambiarios está dirigida a “desestabilizar la moneda” al darle al Banco Central de Venezuela el poder de financiarle al fisco nacional su déficit. “El único objetivo de esta ley es facilitarle al gobierno, lo que hicieron en Zimbabue, que imprimieron e imprimieron dinero para gastar en que lo no tenían, ese es el origen de esos procesos inflacionarios que azotaron a América Latina… y que hoy tiene a Venezuela sumida en el primer lugar de los procesos inflacionarios de América Latina y muy probablemente del mundo”.
A esta serie de medidas también se suma la Reforma de la Ley de Seguros que busca establecer que las enfermedades persistentes puedan ser objeto asegurador, la eliminación de las claves, así como el destino de un porcentaje de las primas para dedicarlo a un fondo público manejado por el estado en el Banco Central de Venezuela. “Poner las enfermedades persistentes como objeto de seguro es golpear en el corazón a la empresa de seguro, segundo el problema de las claves, (…) todo el que tiene un problema mayor o menor en lugar de ir a un hospital va a una clínica eso es un serio problema para las clínicas porque los costos de la medicina van aumentando y ahora también las compañías de seguro van a sacar una parte del porcentaje de las primas y lo van a dedicar a un fondo público para financiar los bancos que están quebrados”, afirmó.
Para el ex director del Banco Central de Venezuela, la toma de decisiones como regulación de precios, control de cambios, control total sobre las tasas de interés, comisiones bancarias, salarios y regulación en los precios de vivienda “en lugar de facilitar la solución a la crisis y a los problemas lo que hacen es complicar la solución” y destacó que para regular este déficit en la economía venezolana, el Banco Central debe tener la función de estabilizar la moneda ya que un proceso inflacionario es una amenaza para la sociedad. “la inflación es sinónimo de inestabilidad política (…) le quita poder a la moneda y la gente cree que, tiene mas papel en la cartera de mayor denominación pero papel que compra menos, eso es lo que es la inflación es un enemigo invisible, silencioso”.
CIFRAS QUE CONFIRMAN LA INFLACIÓN
De acuerdo con las cifras ofrecidas durante su conferencia, Venezuela registra 5,2% de inflación cada mes. Asimismo destacó que el único sector que va en forma creciente es el de las comunicaciones y los demás sectores van en decadencia el de construcción en un 8%, comercio 12%, manufactura 10% y petróleo 1%. Igualmente, la inversión reflejó una caída de casi 30% en el primer trimestre del presente año, es decir, el capital se muestra escaso y en depreciación.
Para Guerra, el pais se encuentra en un estado de recesión de casi 6%. “Una recesión se define técnicamente como una caída durante dos trimestres consecutivos del P.I.B”. Así lo compara con Grecia, por ser el país de Europa que tiene la mayor crisis económica con una caída de 2,5% en el primer trimestre, pero que sin embargo lo hemos sobrepasado al doblar ese índice. De la misma manera, usó como ejemplo la situación que vivió Zimbabwe en el año 2008, donde llegó a tener una inflación de 23.150.888,87%, pero que por el contrario logró estabilizarse al realizar un acuerdo con otros estados para colocar a circular en la nación dos monedas estables como lo son el Rand y el Dólar.
No es fácil para los venezolanos asimilar esta crisis económica teniendo en cuenta que Venezuela cuenta con un valioso recurso no renovable, que le ha generado un incalculable ingreso de dinero pero que no ha sido aprovechado. “¿Qué hicimos con esos recursos petroleros que de manera prolífica entraron al país? No los gastamos, lo transferimos, lo donamos, lo regalamos y le dimos una parte a un sector de venezolanos subsidiados por el gobierno”, dijo el economista.
También hizo referencia a la campaña publicitaria promovida en el año 2008 que permitió la entrada de la moneda Bolívar Fuerte y arropó al país. “Nos pusieron como unos enemigos del país a quienes alertamos en ese momento de que no era el momento de lanzar el Bolívar Fuerte (…) pero no; ´este es el momento ahora estamos fuertes una Moneda Fuerte, un País Fuerte. Una Moneda Fuerte, una Economía Fuerte, un País Fuerte´; bueno este Bolívar Fuerte, dos años y cinco meses después vale apenas 13% de lo que valía cuando se lanzó. Ha perdido literalmente todo su valor por la inflación”.
La conferencia, organizada por la Sociedad Medica de la Policlínica Táchira, tuvo como propósito llegar a las mentes del público a través de un mensaje claro y convincente acerca de la situación económico social que esta atravesando el país. De esta manera, Guerra insta a la sociedad venezolana a tener esperanzas y sobre todo fe para llevarla a los sectores, a través de mensajes claros y precisos, donde el gobierno se ha arraigado para que no les permita ser “presas de la demagogia del engaño y de la compra de conciencia con los recursos que le den aquí en el estado”. Para el catedrático esta situación es “bastante incomoda, inquietante y peligrosa que debería llamar a la gente a una reflexión, sobre todo de actuar porque por ese camino que vamos el rumbo para el país no es nada promisorio”.
“Esto es una lucha perseverante para quienes tienen la idea clara y la decisión de luchar por el país. Una forma de actuar es participando en los eventos sociales y políticos, en las elecciones nacionales para la cámara de diputados para que tenga una representación más plural y así ponerle un freno a las decisiones del ejecutivo, en cuanto a la aprobación de leyes que puedan ser más discutidas, más consensuadas y sobre todo tratar de revertir algunas que son muy peligrosas como la ley de tierras, ley de bancos, ley de reforma al Banco Central, ley de Seguros”, recalcó.
José Guerra también informó que se encuentra realizando una gira nacional que comenzó en Maracaibo, seguidamente Valencia, San Cristóbal y en el mes de julio visitará La Universidad de los Andes en Mérida así como otras partes del país. Explicó que busca ofrecer herramientas para dirigentes políticos y sociales y así poder llegar a los barrios, urbanizaciones, sectores populares, sindicatos, entre otros.
Para el ex director del BCV, existe un sector que esta tomando conciencia acerca de la situación económico social que presenta el país y comienza a ver con sospecha el problema de las expropiaciones, las complicaciones de las propiedades. “El gobierno a intimidado a la gente y la ha atemorizado pero hay otros que no tenemos miedo…lo peor de tener miedo es tenerle miedo al miedo”.
Finalmente, alertó al país ya que según él “puede caer presa de cualquier demagogo, cualquier encantador de serpiente que promete y promete y nunca cumple y de esta manera dejar el campo abierto para que con ese discurso y esos recursos pueda cautivar y conquistar esa gente. Es por ello que hay que decir no al miedo”.
Nubymar Mantilla
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